Hipódromo de Palermo: Un ícono de la pasión burrera porteña

“Basta de carreras, se acabó la timba. ¡Un final reñido ya no vuelvo a ver!” rezaba el tango “Por una cabeza” popularizado por Carlos Gardel allá por la década de 1930. Una queja vana para quien sabe que “si algún pingo llega a ser fija el domingo” se la volverá a jugar como cada semana en el Hipódromo. Es que las carreras de caballos, al igual que el tango, se encuentran en la sangre del porteño, del habitante de Buenos Aires tan adepto a la pasión burrera.

El Hipódromo Argentino de Palermo sigue representando hoy, a más de 140 años de su inauguración, el ícono máximo de esa pasión por los caballos pura sangre. El propio Gardel, ícono de la cultura argentina, fue un asiduo concurrente a las carreras organizadas en Palermo además de poseedor de varios caballos de competencia. Es por todos conocida su amistad con el notable jockey uruguayo Irineo Leguizamo quién montó el caballo favorito del Zorzal Criollo, su amado pura sangre “Lunático”, con el que el jockey consiguió varias victorias hacia finales de la década de 1920.

Cómo surge la pasión burrera por el turf nacional

Este fervor popular despertado por el Turf en la ciudad de Buenos Aires data desde antes de la fundación del Hipódromo de Palermo pero fue con la inauguración de éste, en 1876, que la competencia hípica se volvió un espectáculo masivo solo comparable con el fútbol lo que, en Argentina, no es poco decir.

Según las crónicas periodísticas de la época, aquel siete de mayo de 1876 la ciudad de Buenos Aires en pleno se paralizó con las primeras carreras en la historia del Hipódromo. La concurrencia fue tal que desbordó por mucho la capacidad de las tribunas haciendo que muchas personas quedaran afuera. Se calcula que unos 10.000 espectadores presenciaron la victoria de “Resbaloso”, primer pura sangre en imponerse en la mítica pista de carrera de Palermo.

Construido originalmente con una capacidad aproximada de 1.600 personas, el predio ubicado en terrenos del Parque 3 de Febrero del barrio de Palermo, tuvo su primera remodelación importante cuando, en 1883, el Jockey Club quedó a cargo de su administración. Fue durante este período que el edificio del Hipódromo Argentino de Palermo adoptó su fisonomía actual que lo ha llevado a ser declarado como patrimonio de la arquitectura de la ciudad. Al frente de las obras se encontró el arquitecto francés Louis Faure Dujarric quién en 1908, y en línea con la moda imperante en otros edificios de la ciudad, impuso el estilo neoclásico en el edifico y elevó el aforo de las tribunas a los 2.000 espectadores.

Aunque actualmente el Hipódromo de Palermo posee cuatro tribunas, la oficial diseñada por Faure Dujarric sigue destacándose por sobre el resto. Palermo ha cambiado mucho desde entonces convirtiéndose en un espacio de esparcimiento con una amplia gama de actividades para disfrutar. La atracción central continúan siendo, obviamente, las carreras de caballos pero su oferta se ve ampliada con un importante polo gastronómico y un casino que atraen a un gran público. Además, el Hipódromo es sede frecuente de eventos masivos como ferias y recitales de importantes grupos musicales tanto de Argentina como del exterior.

Carreras de caballos: a la espera de la campana de largada

Hoy en día el Hipódromo de Palermo es escenario de 118 reuniones de carreras de caballos al año y sede de 21 carreras del Grupo I. Divididas en sus dos pistas, la tradicional de arena y una más reciente de césped, las carreras resultan un atractivo para todo el mundo y no solo para el público aficionado a las apuestas. Sus pistas, equipadas con la más alta tecnología, permiten al espectador llevar un seguimiento minuto a minuto de lo que sucede y la experiencia se vuelve increíble para quienes no están habituados a este tipo de espectáculos deportivos.

Para quienes no son asiduos seguidores del turf nacional, ni son fieles lectores de la Revista Palermo hay ciertas cuestiones básicas a tener en cuenta. La apuesta mínima varía según la carrera pero en la mayoría de los casos es posible iniciar con una apuesta mínima de AR$3 lo que lo convierte en una actividad muy accesible para todo el mundo. La cantidad de opciones disponibles a la hora de apostar pueden intimidar un poco al principio pero la verdad es que es bastante sencillo convertirse en un as del turf. Básicamente podemos dividir las apuestas entre aquellas que se realizan para una sola carrera o las que incluyen dos o más.

Apuestas para una sola carrera

ApuestaDetalle
A ganador Gana si el caballo que eligió llega en primera posición
A segundo Gana si el caballo que eligió llega en 1º o 2º lugar
A tercero Gana si el caballo que eligió llega en 1º, 2º o 3º lugar
Exacta Gana si elige dos caballos (de una misma carrera) que lleguen en 1º y 2º lugar. El orden de llegada debe ser exacto

Apuestas especiales (según Programa Oficial)

ApuestaDetalle
Imperfecta Gana si elige dos caballos (de una misma carrera) que lleguen en 1º y 2º lugar. En este caso el orden no importa
Trifecta Gana si elige tres caballos (de una misma carrera) que lleguen en 1ª, 2ª y 3ª posición en exacto orden
Cuatrifecta Gana si elige cuatro caballos (de una misma carrera) que lleguen en los cuatro primeros puestos en exacto orden
Doble (dos o más carreras) Gana si elige dos caballos de dos carreras consecutivas que lleguen en 1º lugar
Triplo (dos o más carreras) Gana si elige tres caballos de tres carreras consecutivas que lleguen en 1º lugar
Pick 4 (dos o más carreras) Gana si elige cuatro caballos de cuatro carreras consecutivas que lleguen en 1º lugar
5 y 6 (dos o más carreras) Gana si elige seis caballos de seis carreras consecutivas que lleguen en 1º lugar

Es importante tener en cuenta que, por lo general, las reuniones de carreras de caballos se celebran los lunes, viernes, sábados y domingos y es posible acceder a la calendarización anual en la web del hipódromo (https://palermo.com.ar/es).

Desde 1885, Palermo es sede del Gran Premio Nacional, el clásico más importante del calendario hípico argentino. Perteneciente al Grupo I en la escala internacional, el Derby argentino, como se lo conoce habitualmente, es una de las tres carreras clásicas que integran la Triple Corona del turf argentino junto al Gran Premio Polla de Potrancas y de Potrillos (1.600 m sobre arena también en Palermo) y el Gran Premio Jockey Club (2.000 m sobre césped en el Hipódromo de San Isidro). Se trata de un espectáculo muy atractivo para el público y la contienda más antigua de la hípica argentina.

Mucho más que carreras: Casino y tragamonedas

Como comentábamos más arriba, en los últimos años el Hipódromo Argentino de Palermo ha ampliado notablemente su oferta de actividades. Las contiendas hípicas siguen siendo su principal atracción pero a esto se le ha sumado un interesante polo gastronómico compuesto de 8 restaurantes y cafeterías, además de un bar de cerveza artesanal. Algunos de estos lugares pueden asimismo reservarse para eventos privados y ofrecen shows nocturnos y cena.

Pero sin dudas, la incorporación más notable de los últimos años ha sido la del Casino Palermo. El espacio de entretenimiento incluye 4.600 máquinas tragamonedas, 14 mesas de ruleta electrónica y 2 salas para apuestas de alta denominación. Los slots representan hoy un importante ingreso para el Hipódromo y atrae a jugadores de todo el país y la región.

Además de esto, el Hipódromo de Palermo es sede habitual de recitales masivos de artistas nacionales e internacionales de renombre como Sting, John Mayer, Jamiroquai, Deep Purple, Residente, Romeo Santos, Divididos, entre otros.

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