El místico Italpark

Ubicado en la Avenida del Libertador y Av. Callao, el Parque de diversiones Italpark, marcó la infancia de muchísimas personas. Sin embargo, en sus últimos tiempos, fue visto como un lugar peligroso. Esta dicotomía lo hizo muy popular durante su existencia y luego de su cierre.

El parque de diversiones Italpark abrió sus puestas en 1960, y su dueño fue la familia Zanon, proveniente de Italia. Este último dato fue lo que impulsó su nombre.

En sus comienzos, el Italpark era uno de los parques de diversiones más populares, ya que poseía juegos electromecánicos de tecnología avanzada, y hasta únicos en toda Sudamérica.

Dentro de las atracciones del Italpark se podían encontrar: la montaña rusa más alta de Sudamérica de la época, proveniente de Holanda; el Matter horn; la calesita acuática; un teleférico; el juego de las tazas; el Dumbo; los autitos chocadores; el autódromo (había dos de ellos que eran similares); el tren fantasma, y un juego similar de terror; y un gran número de puestos con diferentes atracciones como tiro al blanco y otros.

En julio de 1990, en el juego “Matter Horn”, uno de los caños que sostenían uno de los carros se soltó y provocó la muerte de una joven de 15 años, y la internación de su acompañante. Debido a este accidente, se descubrió que el Italpark no poseía buenas condiciones ni el mantenimiento adecuado de sus juegos, con lo que se produjo el cierre del parque.

Si bien el accidente de Italpark provocó conmoción en todo el mundo, aquellos niños que habían vivido tantas experiencias en aquel parque, aún lo recuerdan con cariño y estima. El Italpark cumplió el sueño de muchos niños que se sintieron en otro mundo, en donde corrían autos de carrera gigantes, o volaban con Dumbo. A pesar de todo, el Italpark pasó y seguirá persistiendo en la historia de muchos porteños que alguna vez lo visitaron.

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